miércoles, 21 de marzo de 2012

Acciones de guerra: La caracola




Como ya se comentó en alguna que otra entrada, la formación táctica de la infantería en forma de cuadros de picas a partir del siglo XVI acabó con la apabullante superioridad de la caballería. Poco podía hacer un escuadrón que se topaba con una muralla de picas de hasta 5 metros de longitud rematadas por afiladas moharras. Sus lanzas no alcanzaban a herir ni remotamente a los infantes, proseguir el avance implicaba quedar literalmente ensartado en sus picas, y romper la línea enemiga, que además contaba con el apoyo de arcabuceros, era casi imposible salvo que a la infantería le flaquease el ánimo, cosa rara porque ya no se trataba de los milicianos medievales, tropas de circunstancias a los que dominaba el pánico con la sola visión de un caballero armado de punta en blanco.

Fue un invento alemán surgido a mediados del siglo XVI (c. 1530) lo que dio a la caballería la oportunidad de ofender a la inamovible y granítica infantería sin necesidad de verse ensartados en sus picas: la pistola con llave de rueda. Las armas de mecha al uso en la época no podían ser disparadas por un jinete, así que este tipo de arma corta, cuya llave permitía portarla dispuesta para el disparo en todo momento, supuso una revolución en las tácticas de caballería, dando lugar a la formación de tropas que dejaron de lado la milenaria lanza para cargar pistola en mano, pudiendo con ello ofender al enemigo antes de llegar al contacto. Ello dio lugar a la caracola.

Los caballeros pesadamente armados y montados sobre caballos coraza dieron paso a los reitres y herreruelos (de esos se hablará próximamente), jinetes protegidos por armaduras de tres cuartos o medias armaduras y armados con dos, cuatro o incluso seis pistolas, espada y martillo de guerra, estas dos últimas armas destinadas al cuerpo a cuerpo. Pero de esto ya se hablará con más detalle en la entrada que se dedicará a este tipo de caballería. En todo caso, en la imagen de la derecha podemos ver el aspecto de estas tropas.

En cuanto a la caracola, el origen del término tiene, como está mandado, varias teorías. La que más me cuadra es la que dio Ganeau, que afirmaba provenía de árabe carac, dar vueltas a la redonda. Y digo que es la que más me cuadra porque consistía en eso: antes del contacto, a unos 20 ó 30 metros de distancia del cuadro de infantería, giraban flanqueándolo mientras abrían fuego, tras lo cual se replegaban, sacaban otras pistola y volvían a la carga. De ese modo, podían ir diezmando las filas de piqueros y, aprovechando que en algún momento flaqueasen, intentar llegar al contacto o dar lugar a escaramuzas que fuesen minando la resistencia del cuadro. La caracola podía llevarse a cabo de dos formas. En el dibujo inferior se verá más claro...


En A tenemos como se desarrollaría una caracola por extracción: los triángulos rojos serían los jinetes. La primera fila dispararía sus armas tras lo cual se retirarían hacia retaguardia por los flancos de su misma unidad. Tras ellos, la segunda línea completaba el mismo ciclo, y así sucesivamente hasta llegar al contacto y caso de no lograrlo, retirarse. Considerando que cada jinete portaba varias armas, y que estas podían ser recargadas mientras volvían a retaguardia, el ciclo podía repetirse hasta agotar las municiones. En B tenemos una caracola por introducción, similar al anterior con la única diferencia de que cada jinete retornaba flanqueando la hilera de la que formaba parte.

El mayor enemigo de este tipo de jinetes era la aún temible caballería pesada, dotada con caballos coraza y lanzas, contra la cual sus espadas y martillos no eran armas determinantes. Los cuadros de piqueros tenían que soportar estoicamente las sucesivas descargas de los reitres, y los arcabuceros que los apoyaban solo podían intentar ahuyentarlos o causarles bajas. Pero su estatismo en el campo de batalla era su mayor inconveniente ante este tipo de caballería. De ahí la necesidad de disponer de caballos coraza para desbaratar estas caracolas que tanto daño podían hacer. Así, si se veía que un cuadro flaqueaba, se ordenaba a la caballería pesada cargar contra los reitres. Estos sólo tenían sus pistolas para hacerles frente, las cuales servían de poco cuando había que volver grupas a todas velocidad para no verse lanceados por el enemigo.

Este tipo de acción perduró hasta inicios del siglo XVIII, cuando los cuadros de picas quedaron obsoletos y dieron paso a las unidades de fusileros. Los jinetes armados con pistolas dieron lugar a su vez a la caballería ligera, pero usando como arma principal la espada y buscando el contacto, norma que perduró hasta que las unidades de tropas montadas quedaron obsoletas.

Hale, he dicho...


11 comentarios:

Unknown dijo...

Hola muy buenas, primero que todo déjeme felicitarlo por tan maravilloso blog, que, a todos aquellos que nos gustan las armas y la historia de estas nos mantiene siempre esperando a cada semana (a veces mas) las entradas que Ud. escribe. Iré al grano, lo que voy a preguntarle es breve y rápido, ha escrito Ud. acerca de los tercios y sus características (componentes, tácticas, etc)? Si es así, ¿seria tan amable de colocarme el vinculo de la entrada para poder leer acerca de eso? Si no lo ha hecho, créame que seria magnifico poder leer de Ud. sobre ese tema. Bueno me despido de Ud. no sin antes agradecerle de antemano lo que pueda hacer por mi. Hasta luego.

Amo del castillo dijo...

Pues la cosa es que aún no se ha dedicado ninguna entrada a las cuestiones tácticas de los Tercios, Sr. desconocido, así que siento no poder complacerle.

Quedándole muy agradecido por su elogioso comentario, reciba un cordial saludo

Draugkarak dijo...

¿De tan poco servirian las pistolas contra la caballería pesada? En una carga directa quizás no, pero voviendo grupas y reagrupándose ordenadamente mientras disparaban hacia sus perseguidores, bajas deberían ocasionar...aunque si por otra parte no se utilizaba esta ta´ctica, por algo debería ser.

Amo del castillo dijo...

No acabo de entender su pregunta, Sr. Draugkarak... En la entrada hablamos del uso de pistolas contra los cuadros de infantería, así que no acabo de ver a qué se refiere en concreto

Draugkarak dijo...

Me referia que si de tan poca utilidad eran las pistolas que portaban reitres y herreruelos cuando se viesen atacados por unidades de caballería pesada.

Entiendo que en una carga frontal de reitres/herreruelos contra caballería pesada no serviría de mucho, ya que tras la andanada inicial, que dudo mucho que deshiciera la carga, la caballería pesada los arrollaría.

Por eso pensaba/preguntaba, aunque yo mismo me respondía al final de mi reflexión, si serian de igual inutilidad en caso de escapar ordenadamente mientras disparaban contra sus perseguidores, aprovechando la que entiendo sería una mayor velocidad, ya que tanto sus caballos como sus jinetes no portarían tanto peso como los integrantes de la caballería pesada, e intentando mediante sus disparos hacer desistir a sus perseguidores de su empeño.

Gerardo FQ dijo...

"El mayor enemigo de este tipo de jinetes era la aún temible caballería pesada, dotada con caballos coraza y lanzas, contra la cual sus espadas y martillos no eran armas determinantes (...) Así, si se veía que un cuadro flaqueaba, se ordenaba a la caballería pesada cargar contra los reitres".
A la pregunta de Draukarak y su respuesta, Amo, no entiendo mucho dado los fragmentos de su texto transcriptos utiliza supra... Era útil o inútil la caballería pesada contra los reitres? Eran su mayor enemigo o no...? Saludo a Ud. atentamente aunque un tanto confuso.

Amo del castillo dijo...

Ciertamente lo era, Sr. Gerardo. La respuesta al Sr. Draukarak era errónea y contradictoria porque, en primer lugar, no entendí bien el sentido de la misma, y cuando me lo aclaró lo interpreté mal. Y lo peor es que ni me di cuenta y no lo corregí porque a veces se me acumulan los comentarios y me lío yo solo mezclando unas cosas con otras. Así pues, eliminada queda dicha respuesta siendo esta la válida.

La cuestión es que la caballería pesada era la forma de ahuyentar a los reitres que hostigaban a los cuadros de infantería que, lógicamente, lo único que podían hacer era resistir la caracola sin que pudieran abrir una brecha e intentar diezmarlos con las mangas de arcabuceros. Lógicamente, si un escuadrón de reitres insistía una y otra vez la única forma de obligarlos a largarse era con una carga de caballos coraza ya que tanto reitres como herreruelos, una vez disparadas sus armas lo tenían complicado para recargar, y carecían de armamento adecuado para hacer frente a unos jinetes provistos de lanzas que podían ofenderlos impunemente. Por otro lado, incluso a tiros podían tenerlo difícil porque, como se explicó en una entrada sobre armaduras, en aquella época ya se fabricaban a prueba, así que un balazo tampoco podía vulnerar fácilmente un arnés. Y no por hacerlos más gruesos y pesados, sino porque los avances en la metalurgia permitió obtener aceros de más calidad y, por ende, más resistentes.

Bueno, aclarado queda. Sabrá disculpar el gazapo, pero a veces se escapa alguno que otro. Errare humanum est y esas cosas que se dicen, ya sabe...

Un saludo y gracias por su comentario

Gerardo FQ dijo...

Faltaba más, pasa en las mejores familias como decimos por aquí... Más cuanto la producción de su blog es enjundiosa y plagada de preguntas de los lectores! Yo por mi parte ingreso diariamente a ver si hubo una nueva publicación.

Amo del castillo dijo...

Muy agradecido por su comprensión, Sr. Gerardo.

Un saludo

Lucas Roldan dijo...

Hablando de caballos y disparos ¿cuando tendremos el placer de leer algo sobre la infanteria montada, los dragones ?

Mis más cordiales saludos

Lucas de Argentina

Amo del castillo dijo...

Tomo nota de su sugerencia, Sr. Lucas, pero me temo que la lista de peticiones es ya bastante extensa así que habrá que tener un poco de paciencia.

Un saludo y gracias por su comentario