domingo, 11 de diciembre de 2016

PRO PATRIMONIUM. El fuerte de Gracia resucitado




Los que me siguen desde hace algún tiempo ya sabrán quizás de mi predilección por este fastuoso fuerte, y eso que llevo vistos más de uno y más de dos. Su increíble diseño es un alarde de perfección como en pocas fortificaciones puede verse, y fue sin duda uno de los más avanzados, si no el que más, para su época. Hace ya cinco años y medio se publicaron una serie de entradas monográficas dedicadas al fuerte de Gracia o, dicho con propiedad, da Nossa Senhora de Graça o, como también se le conoce, de Lippe, en honor a su creador, Friedrich Wilhelm Ernst zu Schaumburg-Lippe. Así pues, antes de nada convendría que vuecedes dedicaran un deleitoso rato echando un vistazo a dichas entradas para ponerse en situación y poder así comprender como es que dedico un artículo dedicado a la resurrección de esta portentosa obra. Lean, lean...

¿Ya? Bien, prosigamos...

Testimonio gráfico de su época como prisión militar es esta imagen de
un grupo de presos castigados con la "barrilada", que consistía en acarrear
un pequeño barril de 25 litros hasta la fuente del Marechal, situada al pie
del cerro, y volverlos a subir al fuerte.
Este fuerte, cuyo postrero uso ha sido como prisión militar hasta su desactivación hace pocos años, estaba en estado de abandono próximo a empezar a obtener la categoría de ruina. Como todos los edificios antiguos, la falta de mantenimiento y las inclemencias del tiempo empiezan a pasarles factura a una velocidad inquietante y, peor aún, se convierten en imanes para los expoliadores deseosos de obtener de balde costosos y cotizados materiales de construcción como sillería de piedra, dinteles y jambas de puertas labrados en granito o mármol, etc. De hecho, la última vez que visité el fuerte hace unos cuatro años ya me comentaron que unos rumanos se habían llevado toda el cableado de la antigua instalación eléctrica de un recinto que tiene algo más de 1.700 metros de contorno, así que ya podemos hacernos una idea de la de kilos de cobre que sacaron de allí esos malsines hijos de mil padres. 

Impresionante vista aérea del fuerte ya restaurado
Foto Geodron


Imagen de las obras de restauración durante el mes de mayo de 2015
Por otro lado y debido a la maldita crisis, a pesar de que el Ministerio de Defensa portugués había cedido el fuerte al ayuntamiento de Elvas, la falta de fondos impedía acometer las obras necesarias para devolverle todo su esplendor, así que las cosas estaban verdaderamente chungas porque, al parecer, hubo incluso quién pretendía convertirlo en un hotel con casino incluido. Así las cosas, durante la primavera de 2015 me dejé caer por allí camino de Ouguela, de cuyas fortificaciones no tenía el reportaje fotográfico de rigor y, mira por donde, atisbé una grúa en la cima del elevado cabezo donde se yergue el fuerte. La verdad, me entró repeluco al pensar que igual había triunfado la opción de convertirlo en una inmunda fonda como, por desgracia, pasó con el fuerte de la Concepción, en Aldea del Obispo (Salamanca), relegado a la condición de escenario de ágapes nupciales y de fotos cursis de esas en las que la novia mira al infinito mientras el novio, en mangas de camisa, la contempla arrobado como quien mira un jamón gran bodega 5 jotas. 

En fin, la cosa es que, aprovechando el puente, partí hacia Elvas con mi abnegada Pilarita para comprobar si el fuerte de Gracia había sido perpetrado o, por el contrario, los solones municipales de Elvas había tenido sentido común y habían llevado a cabo una restauración como Dios manda. Ya sabemos la irritante tendencia al "feísmo" contumaz por parte de muchos arquitectos que, con tal de dejar su "impronta", no dudan en cometer las felonías más abyectas a base de metacrilato, acero inoxidable y, como no, el controvertido y omnipresente acero corten, todos ellos elementos que no es que estén fuera de contexto, que lo están, sino que pegan menos que a un santo dos pistolas en un edificio de ese tipo.

En definitiva y por no enrollarme más, el día 8 estaba en la puerta del fuerte a las 10:15 cámara en ristre y no poco inquieto por ver el resultado de la puesta en valor la cual ha costado más de 4,5 millones de euros. Helo aquí:

Puerta del reducto central. Se ha eliminado la espantosa pasarela de fábrica, que ha sido
sustituida por una de madera con sus correspondientes cadenas a fin de recrear el antiguo
puente levadizo. La piedra ha sido limpiada y la carpintería es copia de la original

Ese adefesio de rampa es la única perpetración llevada a cabo. Y, a mi entender, absurda tanto en cuento, como se ve en
la foto, está adosada a las rampas originales del fuerte. Se encuentra en el foso principal, y no me vale que digan que es para
facilitar el acceso a personas con minusvalías físicas ya que el resto del recinto está lleno de escaleras que impedirían
el paso a cualquiera de ellos. En fin, será la "concesión" de turno a la modernidad de los cojones

Aspecto del foso del reducto central. Salvo los paneles explicativos, alguna que otra cámara y demás
elementos de seguridad que, queramos o no, son obligatorios por ley, se ha preservado escrupulosamente la apariencia
original, renovando el casi desaparecido empedrado del suelo y la carpintería salvo, en el caso de esta última, los
herrajes por ser los de época piezas de forja que, intuyo, pocos sabrían reproducir actualmente. En cualquier caso, el
acabado es más que digno

Vista del reducto central desde el terraplén. En este caso solo ha sido necesario restaurar la casa del gobernador que
corona el fuerte. El resto, salvo la limpieza de rigor, ha permanecido tal cual. El interior ha sido igualmente limpiado,
pintado con los mismos colores y conserva la distribución que tenía, descubriendo incluso multitud de grafittis tapados por
repintados posteriores de cuando aún estaba operativo. De hecho, gran parte de las galerías y demás dependencias están llenas de pintadas realizadas algunas en los años 50 por la tropa, siempre enalteciendo, como es lógico, los valores morales,
honoríficos, etc. de la milicia.

Vista superior del foso del reducto. Como se puede ver, salvo por la papelera de acero el entorno es igual a como
estaba en su época. Se han respetado los colores de los muros y puertas, no añadiendo los habituales elementos
fuera de contexto que suelen ponerle a uno las venas del pescuezo a punto de reventar a causa de la cólera

También se ha devuelto su apariencia original a las pasarelas que permitían el acceso desde el foso a las galerías del
reducto. Estas pasarelas, construidas con cemento, no se correspondían con las de época en forma de puente levadizo
como el que se ve en la foto. La manguera contra-incendios ha sido disimulada tras el duermiente para que no se
vea mucho. Con todo, no sé qué leches pinta una manguera en un sitio donde nada puede arder. Pero nada de nada, ¿eh?


Vista de uno de los baluartes en los que, como vemos, se han conservado las antiguas viviendas para oficiales. Esto es
a mi entender el único error cometido en la restauración ya que son obras del siglo XX que adulteran totalmente el
aspecto del fuerte. Deberían haber sido arrasadas para devolver a los baluartes su apariencia original.


Las obras exteriores han quedado tal cual estaban, limitándose a eliminar los restos de instalaciones de su época como
prisión militar. Todo el laberinto de galerías interiores ha sido limpiado de porquería y escombros y, lo mejor de todo,
se puede circular por ellas sin problemas. Hablamos de kilómetros de pasadizos, dependencias, casernas, etc. 


Una de las dos casamatas artilleras emplazadas en el hornabeque. Este elemento defensivo es rara avis en las fortificaciones
pirobalísticas de toda la Península. Como todo lo concerniente a las obras exteriores, han sido conservadas y reparadas
sin ningún tipo de modificación que produzca arcadas de ira.

Vista de una de las plazas de armas del bonete que culmina la obras exteriores. Todos los pañoles, repuestos, plataformas
artilleras, traveses etc. conservan su apariencia original. Afortunadamente, no se han añadido los típicos elementos
fuera de contexto a los que tan aficionados son los "expertos" actuales. De hecho, incluso alguna que otra garita ha
sido enteramente reconstruida según la morfología de sus hermanas, sin caer en la estulticia supina de algunos inopes
mentales amantes de "la fusión de formas y estilos en el espacio y el tiempo", o sea, plantar una garita de metacrilato
o acero corten para que todos los mortales nos demos cuenta de que no es la original ya que están totalmente convencidos
de que los demás somos tan imbéciles como ellos

Vista del lado norte del foso principal. A la izquierda comienzan las obras exteriores. Este foso estaba lleno de maleza
y restos de antiguas dependencias de la prisión construidas en el siglo XX. Tras las puertas que se ven a la izquierda
había incluso restos de gallineros que han sido totalmente eliminados. Las rejas originales han sido reparadas y
pintadas de forma que muestren una apariencia propia de su época. 

Un descubrimiento notable son las contraminas, cuyos accesos debieron estar tapiados durante su periodo de prisión
por razones obvias ya que yo no las vi en mis visitas anteriores al fuerte. Como se ve, han sido totalmente despejadas
y reparadas, así que el que quiera conocer estas claustrofóbicas pero no por ello menos interesantes galerías deberá
estar al loro porque solo se organizan visitas cuatro veces al año. Para estar al tanto hay que contactar de vez en
cuando con la recepción del fuerte. Sí, es un coñazo, pero es lo que hay. Mejor eso que optar, como harían muchos,
por dejarlas cerradas a cal y canto ad secula seculorum o, peor aún, permitiendo solo el paso a los amiguetes, compadres e incluso a sus cuñados para asesinarlos alevosamente y dejar allí para siempre sus miserables osamentas ¿no?
La dirección de contacto es fgbilheteira@gmail.com

Vista del revellín y el camino cubierto del bonete, el final de las obras exteriores del fuerte. Como podemos apreciar, los angostos caminos de acceso han sido asegurados con unas discretísimas barandillas fabricadas con tubos de hierro que no
destacan en el conjunto, y vienen bien para que los visitantes con vértigo no acaben sus días con el pescuezo roto en
el foso. Es una caída de varios metros que debe resultar enormemente enojosa, la verdad. Ante el camino cubierto
se encuentran las tres hileras de pozos de lobo que han sido limpiadas de maleza y que han recuperado su aspecto real

En fin, dilectos lectores, la visita no pudo ser más gratificante. Mal que me pese reconocerlo, nuestros vecinos saben poner en valor sus monumentos para que recuperen su antiguo esplendor y no como nosotros, que permitimos que se cometan felonías como las que hemos denunciado varias veces tanto yo como otros aficionados a la castellología. Por desgracia, los concejales y consejeros de cultura, cuya ignorancia supina suele ser palmaria, se dejan asesorar por los "expertos" de turno que solo buscan renombre a costa de destrozar nuestro incomparable patrimonio.

En cualquier caso, sirva esta pequeña muestra como acicate para que los amantes de la historia se den un garbeo por Elvas que, además del fuerte de Gracia, cuenta en su patrimonio con todo el perímetro amurallado completo, el castillo medieval, el fuerte de Santa Luzia y los fortines de São Mamede, de São Pedro y de Santo Domingos, lo que ha hecho que sea declarada ciudad patrimonio de la humanidad por la Unesco por ser el complejo fortificado más extenso de Europa. Está a menos de 20 km. de Badajoz y puede ser motivo para pasar un finde glorioso disfrutando con añejas piedras a destajo combinadas con comilonas suntuarias ya que la oferta hostelera de la ciudad es de primera clase.

En fin, el fuerte de Gracia ha resurgido de sus cenizas con toda su magnificencia, por lo que espero y deseo que sirva de lección para muchos de los zascandiles que permiten tantos desafueros. Y a la Cámara Municipal de Elvas, toda mi consideración y respeto por no haber permitido que los malsines y desaprovechados de siempre profanen tan magnificente obra, amén.

Hale, he dicho




18 comentarios:

Julio M dijo...

La fortificacion preciosa, lastima que sea en el pais vecino y no en este.
Saludos al Amo.
P.d: Amo estoy leyendo de nuevo muchas entradas, me ha causado mucha curiosidad una sobre los tesoros ocultos. En una de las fotos se especifica Tesorillo de Rio Caldo. ¿Donde puedo obtener informacion sobre este en concreto?

dani dijo...

En octubre viajé a Rumanía y allí visité la fortaleza de Alba Iulia, que es de este mismo estilo. No se ha conservado al 100% porque quedaba dentro de la ciudad y........ Pero se ha restaurado todo lo que quedaba y parte se ha convertido en un parque urbano y otra parte es visitabla, y se pueden recorrer muchas de las galerías. Lo malo era la falta de carteles explicativos, pero no deja de ser una visita recomendable.

Amo del castillo dijo...

Ahí tiene información al respecto, Sr. Julio:

http://www.musarqourense.xunta.es/wp-content/files_mf/pm_2010_11esp.pdf

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Eso de convertir fortificaciones en parques es otra manía abominable, como si no hubiera más sitios donde poner zonas verdes. Los árboles acaban tapando gran parte del edificio, restando visibilidad y, por ende, capacidad para apreciar el conjunto. Volvemos a lo de siempre: ¿qué sabe un político, que es el que lo lleva a cabo, de ese tipo de monumentos?

Un saludo

alfonsodf dijo...

Me encantan este tipo de fortificaciones, y esta se ha restaurado de una manera muy correcta, al menos no han dado el contrato a Santiago Calatrava para que cubra las murallas con trencadis que se desprende, haga pasarelas de cristal que resbalan como el hielo o plante pinchos absurdos de hormigón blanco por doquier que terminan por derrumbarse a los pocos años.

Dentro de España y de este estilo de fortificación, ¿cuáles considera usted que son los ejemplos icónicos que están en mejor estado de revista?

Amo del castillo dijo...

Bueno, podríamos citar algunos como la ciudadela de Pamplona, el fuerte de Santa Catalina en Cádiz o la plaza de guerra de San Fernando, en Figueras (Gerona), la fortificación pirobalística más grande de Europa. Por desgracia, nuestro patrimonio castellológico, el más numeroso de toda Europa, ha sido vilmente perpetrado cuando no simplemente derruido por la ancestral incuria hispánica o por los intereses espurios de los de siempre.

En cuanto a los restauradores, me temo que hay demasiados Calatravas ansiosos por demostrar al mundo su..."capacidad creativa". Pero el problema no son estos cantamañanas sino los políticos que, debido a su absoluta ignorancia en todo lo que no sea trepar, trincar y apoltronarse, les permiten llevar a cabo infamias que, indudablemente, dejan huella. Y no por su buen hacer, sino por su ridícula y patética soberbia al pretender que sus nombres de mindundis de la escuadra y el cartabón pasen a la historia. A la historia de los más abyectos perpetradores, naturalmente.

Un saludo

Antonio dijo...

Una buena noticia aunque sea de los vecinos. Restaurar el Patrimonio siempre es rentable y conveniente para saber quienes somos y de donde procedemos. La expresión "poner en valor" me aterra porque casi siempre, en lo que conozco, implica convertir el lugar en una feria o parque de atracciones, lo que implica de paso llenar el lugar de "elementos de seguridad" muchos absurdos como el que indica Vd. en el foso del castillo. Sin hablar de tiendas, restaurantes, parques infantiles o sea explotación a o bestia aunque se carguen el lugar. Respecto a restauradores, salvo algunos casos, tengo mala opinión. Es raro que resistan la tentación de colocar cristaleras gigantes, estructuras de acero corten (el oxidado) u hormigón visto. Y cosas de colorines y cartelones en cualquier parte. Una pena. En este caso, han logrado algo muy digno.

Juan Sakorko dijo...

Alguna vez en una conferencia escuché decir a un arquitecto encargado de los edificios históricos de Colonia del Sacramento (Uruguay) que existen tres posibilidades para plantearse las intervenciones en los mismos: a) tratamos de recrear lo existente, imitarlo y que se confunda con el original. Cuando tenemos que hacer un agregado, como una rampa y la construimos en el estilo original, en realidad estamos engañando simulando que el agregado es parte del edificio histórico. b) El agregado no tiene nada que ver con el original (en materiales y estilos) así el espectador reconoce qué es original y qué es agregado y c) (la más difícil) lograr el efecto que a cierta distancia parezca algo original, pero si te acercas notas que es un agregado. Un ejemplo en Colonia es una cúpula que originalmente estaba revestida exteriormente con platos rotos de cerámica, en las reparaciones se utilizaron trozos de cerámica de pared moderna, pero en patrones en que a la distancia imitaban la terminación histórica. Si te acercas (andamios mediante) se sabe qué es original y qué no lo es.

alfonsodf dijo...

Ejemplo de la opción b) que usted apunta es esta aberración, que para colmo ha obtenido premios internacionales. Supongo que será el premio «Cuñado del Año» o el «Pepe Gotera a la mayor chapuza»... Si por mi fuera el arquitecto sería colgado en la muralla por los dedos de los pies...

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/04/13/actualidad/1460557756_251641.amp.html

Julio M dijo...

Muchas gracias Sr Amo.
Mi interes no es nimio, practicamente me he criado en la zona y conozco la escavacion de Aquis Originis ( en realidad Aquis Ogeresibus ) mejor que la palame de mi mano.
No sabia de este "tesorillo", ahora mirare a mis ancestros con otra cara.
Un saludo.

Amo del castillo dijo...

Nada que agradecer, Sr. Julio. Cualquier duda que tenga y que esté en mi mano resolverle será un placer echarle una mano.

Un saludo

Amo del castillo dijo...

La cuestión, dilectos lectores, es que estas "puestas en valor" que más bien son crímenes de lesa patria se amparan en la Carta de Cracovia, una directiva de la UE por la que SE RECOMIENDA, que no se exige, que las restauraciones de los edificios históricos se lleven a cabo con materiales diferentes para que se pueda distinguir entre lo antiguo y lo nuevo. Así pues, lo lógico a mi entender sería, por ejemplo, usar una piedra distinta a la original, pero no meterle ladrillos de cara vista a una muralla de tapial o poner por poner pasarelas de acero corten donde no las había y, para colmo, con una barandilla de metacrilato sustentada por postes de acero inoxidable. He leído artículos de auto-bombo por parte de los perpetradores que son de juzgado de guardia, alegando soplapolleces como lo de "recrear espacios medievales" poniendo la azotea de una torre llena de listones de madera y memeces similares o, por citar una entre mil infamias, la aberrante colocación en el castillo de Lanhoso, en Portugal, de una especie de muro de acero corten con una escalera en su interior que conduce a la puerta de la torre del homenaje. En fin, la lista de desafueros es por desgracia kilométrica, y lo peor es que, a pesar del más que evidente descontento ciudadano, a los trepas que rigen las corporaciones municipales y autonómicas les da una higa. ¿Por qué? Sólo se me ocurre una respuesta: porque son suntuosamente untados por los "arquitectos" que ven aprobados sus costosísimos proyectos de "puesta en valor".

Es lo que hay.

Rudolf Viera dijo...

Pues sepa que yo también sufro lo indecible con las andadas de nuestros ´´restauradores´´ la fortaleza San Carlos de la Cabaña (esa que el rey homónimo quiso buscar con un catalejo porque supuestamente le costó tanta plata que se debía ver desde Madrid ,anécdota posiblemente apócrifa pero repetida hasta que uno se la cree) la han cogido para todo desde bares a restaurantes y lo que han hecho con los barracones de la guardia es criminal hasta pisos de azulejos y todo la verdad es que sigue siendo bella y muy funcional pero cualquiera diría que la construyeron hace 20 años y no 200 y pico largos y el morro con sus cuatrocientos y pico llora la alevosía de la cual ha sido víctima, nada que es que hemos heredado de la madre patria la inquina contra el patrimonio

Mr. Gatsby dijo...

Amo, no sé si alguna vez ha escrito sobre esta cuestión en el blog, pero al ver esta entrada, me he acordado de algo que me he preguntado muchas veces, y es el uso estratégico de estos fuertes. Así a primera vista uno pensaría que sí, que son inexpugnables que te rilas, pero que basta que un ejército los rodee y pase de largo ganando batallas campales, hasta alcanzar objetivos más blandos y jugosos como grandes ciudades con las que tener bazas para firmar una paz ventajosa. Pero claro, por otra parte es obvio que si gastaban ingentes cantidades de dinero en su construcción, es que realmente tendrían una función capital en caso de conflicto bélico, viendo compensada con creces la inversión.

En fin Amo, es una duda veterana que tengo, no obstante si la respuesta es muy larga sírvase de mandarme un link o algo similar donde se habla de la cuestión.

Un saludo.

Amo del castillo dijo...

Está visto que en todas partes cuecen habas, Sr. Rudolf

Un saludo

Amo del castillo dijo...

Ciertamente, insigne ilustrador, ya se habló en su día de los conceptos estratégicos en lo tocante a las fortificaciones y que fueron básicamente los mismos hasta la Segunda Guerra Mundial. Así pues, grosso modo para no enrollarme demasiado, un castillo o un fuerte servían para cerrar el paso por las vías de comunicación, impidiendo así tanto el avance como el suministro o la retirada de un ejército invasor. Recordemos que un ejército no se movía como sale en las pelis, por mitad del campo, sino por los caminos disponibles. Sortear una fortificación suponía que la guarnición de un fuerte, plaza fuerte o plaza de guerra podría atacar las columnas de suministros que siguieran al ejército, así como las tropas de refuerzo, etc. Así mismo, podrían atacar al invasor de forma repentina y retirarse a la seguridad de sus murallas mientras que el enemigo se quedaba con un palmo de narices. Y de intentar conquistar poblaciones jugosas nada, porque parece olvidar que todas, incluso villorrios birriosos, estaban también fortificados y disponían de guarniciones, bastimentos, etc.

Un saludo

Mr. Gatsby dijo...

Pues no Amo, no tenía ni idea de que el personal fortificara tanto por aquella época. Alguna vez ha hablado aquí en el blog sobre iglesias, molinos y otros edificios menores fortificados, pero no sabía que era algo tan extendido. Se ve que el concepto de "objetivos blandos" es de invención reciente, jeje. ¿Escribió alguna entrada en concreto sobre el uso estratégico de las fortalezas o simplemente lo iba mencionando en la multitud de entradas sobre fortificaciones que hay en el blog? Si hay alguna centrada en esa cuestión me gustaría saberlo, ya que al ser la temática más recurrente del blog dar con ella sería peliagudo.

Saludos Amo.

Amo del castillo dijo...

Por fortificar se fortificaron hasta las cuevas. Si le digo la verdad, no recuerdo donde se habló de esos temas que menciona si bien sé que se comentó con más detalle lo que le expliqué anteriormente. No obstante, no he sido capaz de dar con la entrada. Sírvase echar un vistazo a las etiquetas de "castillos" y "sistemas defensivos", debe andar por ahí, supongo. De hecho, recuerdo incluso que se mencionaban los inconvenientes a la hora de transportar maquinaria de asedio desmontada debido precisamente a la posibilidad de ver el convoy atacado por la guarnición de un castillo dejado atrás intacto.

Un saludo